2005 - Casa Escondida, Santa Brígida, Gran Canaria

La complejidad de la parcela y las maravillosas vistas hacia el poniente llevan a invertir la casa y enterrar parte del programa. La parcela tiene una forma muy irregular, alargada y estrecha. Sólo al final se abre un poco y en triangulo.

Para obtener superficie útil de jardín invertimos el programa. Arriba, solo el estar y la cocina; unas vistas maravillosas sobre las cumbres de la isla. La terraza se abre como un enorme mirador hacia ellas. Abajo, enterrado, el resto. Todo el programa de abajo se trata de resolver de manera que su cubierta quede a la misma altura de la tierra, a la misma altura del jardín.

La reflexión fue: ¿donde situar la línea de flotación? Que parte del programa queda enterrado y cómo la casa encuentra su hueco en el terreno.

Lo que emerge sobre el nivel del terreno es mínimo, un pequeño prisma irregular, en forma de hoja de árbol. Lo que permanece bajo la línea de flotación, las raíces, gira en torno a un patio-jardín. Ese patio es su único contacto con el exterior. La forma de la casa es el resultado directo de este condicionante y de la forma de la parcela. Pura adaptación a estas dos circunstancias.

El sistema constructivo trata de evitar los inconvenientes de estar enterrado, todo el cuerpo enterrado es una caja dentro de otra. El aire circula libre entre las cámaras de las paredes enterradas y la losa de cimentación. La cámara forma una placenta de aire que protege la casa de la tierra. Se trata de lograr el perfecto aislamiento entre la casa y la tierra; aun cuando ésta se encuentra realmente en su interior.